un buen día te levantas y...

un buen día te levantas y...

domingo, 23 de septiembre de 2007

podría, pero no.

podría escribir en la entrada de hoy, domingo ya anochecido, algo como un relato o versificación del cariño que alinea ya alguna tesela en la arista verde, la de la esperanza.
y soplaros desde este teclado: pasar la gorra en restaurantes gomelos (pijos) después de cantar, la sensación tan familiar, la media voz o la calor de los cuerpos y el silencio que se dejan cuando de hablarse sni palabras terminan y dejan las ganas q se tenían bien puesrtas al día.
podría deleitarme en algún recuerdo fresco, de menos de 2 días, del paseo a algunos pueblos del departamento santandeareano: san gil, páramo, charalá y los campesinos rezumando alcohol y sudor a partes iguales. las casas blancamente coloniales en medio de la vegetación y las cumbres a lo lejos coronodas de niebla, donde empiezan a confundirse, difuminados, el verdor del cielo y el azulor de esas montañas que cobijan árboles bárbados por el musgo, y conforman un cuento .y yo lo caminé a pasos cortitos.
y todo muy chévere, podría escribir, y también que mira cómo canto lavando ropa en la casa los domingos por la tarde y qué bonita es esta vida, que dice el estribillo de la canción de moda acá, de jorge celedón, y hundir mis pies en lo recién protagonizado y contarlo tan lindo como lo sé y lo siento -bendida percepción maleable al pensamiento-.
podría, pero no. porque llama a alma desde el patio una de las niñas, llegada apenas hace una semana y me dice que si la escucho o le doy consejo y entre llantos, 13 años, pelito rapado, me pregunta, si yo sería capaz de matar, que ella lo ha hecho, porque eso o su vida, y se sueña cada noche con la cara de todos y cada uno de sus muertos, fui guerrillera, vengando la muerte de papá por balas de paracos, y las batallas en el magdalena medio, y las drogas corriendo a manos llenas entre la metralla, ahorita verse encerrada, en el hogar del bienestar familiar - donde todas las auras tienen color problema- y mirarse a solas por dentro ese precipicio que es saberse asesina, coger aire para quedarse a solas con una misma cuando se está rellena de un vacío: un vacío tal que no alcanza ni a devolver eco,
y le tengo que presentar una disculpa a diosito, me dice.

y yo pienso que más bien, las disculpas se las tendría que presentar él a usted.

3 comentarios:

aGEnBiTe oF iNWiT dijo...

Los pelos como escarpias, niña.

Y leyendo "Las venas abiertas de América Latina" tus crónicas se vuelven más aún, se explican más, arden.

Un beso transoceánico.

Anónimo dijo...

Hola Alma, aunque hasta ahora no te haya escrito nada te leo a menudo. Pero esto que cuentas me ha removido el estómago. Sabemos cual es la realidad de allí o por lo menos lo que nos llega, que seguramente será una millonésima parte, y me puedo imaginar el cuerpo que se te quedó cuando esa niña te contó lo que has escrito porque a mi se que ha quedado cortado. Es duro tener que pensar que para sobrevivir a cualquier precio la edad no cuenta para nada. Es la realidad que nos tapan con otros cuentos que realmente no son tan importantes como la infancia de un/a niñ@. Pero en este mundo, el poderoso don dinero es quien establece las leyes de la calle.
Guapísima, espero que estés bien por allí, espero verte pronto por Graná, cuídate mucho, un besote enorme, hasta pronto.Igor

Anónimo dijo...

Hola nena, no se que me da que oye,que esto lo lee todo el mundo, he releído todo lo que has escrito, es un conglomerado de sensaciones, y algunas tan distintas... espero, bueno seguro que estás bien, nos vemos, me cuentas, te sigo leyendo mientras llega tu vuelta, acabé el libro que me dejaste, antología poética de Mario Benedetti,sabes quién soy?, bueno te cuento chorradas en el correo personal, beso