un buen día te levantas y...

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lunes, 15 de febrero de 2010

mil de cada cien

el café con leche a veces tiene espuma.
con la cucharilla pescas la que sobrevive en la superficie. la elevas. la acunas sobre el acero inoxidable. volverla a hundir el líquido y estudiar si flota. observas su comportamiento. otra vez.
el café con leche a veces tiene espuma y puedes concentrarte tanretanto, tantotanto en ella y en su capacidad de ser mercurio que hasta llega a desaparecer el espacio donde estás físicamente: se convierte en un mero decorado. y quedas atrapada en un estado de semi inconsciencia en el que sólo la nada, la espuma y el fundirse en el café con leche tienen presencia real. un viaje astral. una desconexión. tú, a tu bola. el café con leche. la cucharilla y no sólo dejar de escuchar sino también dejar de oír, de estar. correr el riesgo de dejar ser, incluso. el café con leche. una vez más. acunar. la espuma. la anulación. mercurio bebible con azúcar y cafeína. ya no estoy. la cuchara. y nada más. ni dentro, ni fuera de mí. soy la espuma. y ahora me identifico con su flotar en el café. y ahora ya no estoy. así un rato. no sé si largo (ya he dicho que yo no estaba).

por lo demás, esta tarde han venido unos señores a poner un cable negro y un coso blanco para no sé qué de la tele a todos los vecinos de mi edificio. les sorprende que todos menos uno tenemos gatos que se quieren escapar para reunirse a follar o maúllar en las escaleras. o se quieren escapar (sin para. punto). qué pensar en un edificio decadente-pero-full-de-encanto de 5 vecinos que van cerrando y abriendo alternativamente las puertas para que los felinos no se escapen, cuando tu trabajo consiste en estar en todas las viviendas y ninguna, metiendo un cable que se alarga desde la calle hacia dentro, uniéndolas de ese modo. mi casa está llena de colores y letras de tiza y acrílico, frío y susheela raman. ofrezco un café, con los guantes de fregar puestos, mientras estiro un pie para que no se escape el gato.

señor que viene a poner el cable y el coso: bueno, y dónde lo ponemos? dónde tienes la tele?
alma: no tengo tele
señor que viene a poner el cable y el coso: (silencio)
alma (intentando normalizar la situación): usté verá, para no encenderla pues qué necesidad de tener un trasto que ocupa espacio y coge polvo, no le parece?
señor que viene a poner el cable y el coso: (silencio)(meditabundo)(silencio) cien de cada mil, eh? sin tele? cien de cada mil he visto en años.
señor que viene a poner el cable y el coso un rato después murmura para sí mientras taladra "cien de cada mil".

una vez terminada la instalación, esperando que vinieran a comprobarla (nunca lo hicieron) mi amigo-vecino-casero-camarero de bar favorito y yo nos reíamos cuando se lo contaba. leo "una bandera blanca no tiene por qué ser necesariamente una toalla" de mensajesenbotellasrotas de roger wolfe.

cien de cada mil tonos de verde... cien de cada mil maullidos... cien de cada mil diarreas... cien de cada mil lámparas del ikea... cien de cada mil comités sindicales... cien de cada mil rituales para despertarse... cien de cada mil meestásjodiendolavida... cien de cada mil verde hospital...cien de cada mil madres... cien de cada mil vecinos... cien de cada mil patios de luces virtuales... cien de cada mil publicaciones... cien de cada mil lecciones de vida...cien de cada mil verde manzana... cien de cada mil decisiones... cien de cada mil falacias de control...cien de cada mil cuadrantes de turnos... cien de cada mil nomeparasnimediabola...cien de cada mil córneas churruscadas... cien de cada mil empadronamientos... cien de cada mil verde charca...cien de cada mil cebollas sin nana...

mil de cada cien personas sin tele.
mil de cada cien risas en el piso de arriba a la derecha.
mil de cada cien espumas fundiéndose en el café con leche que queda.

y ahora ya no estoy.

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