primero metes un pie. antes de darte cuenta, estás cubierta hasta la cintura. cuando tímidamente comienzas a pensar si te gusta, llega al cuello.
(...)
lo peor de todo es que al salir, tiemblan las rodillas. y cuesta caminar. y crees que vas a desplomarte en cualquier momento. y lo crees -firmemente- todo el tiempo.
2 comentarios:
"... y de nuevo la casa se estará construyendo, y esperará el jardín a que se acaben estos muros para poder ser flor, aroma, primavera..."
mil besos. aran.
son tuyos los versos?
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