el otro día salía yo del turno de noche y me fui al banco a pagar las tasas para uno de esos exámenes de oposición a los que te apuntas aspirando, practicando el colmo del optimismo, a entrar en bolsa. entonces, además de lo de siempre, o sea, que el hombre trajeado, alto, blanco, cincuentaydele, me diera largas para atenderme porque estaba con un cliente. ya bueno, como yo sólo te domicilio la nómima y no vengo a amasar euros, me toca esperar, me estás diciendo no? mala uva mañanera, sufro discriminación por mi edad, que me coloquen las hormonas, por favor, que no son horas para andar por el mundo de mala follá
en fin, que luego en la espera me di cuenta de que les han quitado a todos los/las curritos de las mesas del banco el teléfono fijo. y tienen un móvil que suena igual para todos de una compañía cuyo logo es del mismo color que el del banco (que no, que esto del azul y el rojo no es casualidad).
y pensaba, con esa lentitud-plastosa-mermelada que tienes a las 8.30 después de haber estado la noche en vela haciendo informes y cosas, que menudo atraso, ya ves, no tener un fijo, pero ya yo luego me di cuenta: intuyo que es como para darle un aspecto más jovial y bla bla y dinámico a la ofi, tipo anuncio de farala NOTA AL PIE, porque como de móvil a móvil -observé- no pueden transferir las llamadas, los/las de cada mesa se veían obligados/as a levantarse para pasarse el terminal cuando la llamada era para un compañero/a. y al acabar la llamada, ídem para ponerlo en su sitio ¿imaginas que tuvieran las típicas peloteras laborales por eso: a fulanito siempre le llevo el teléfono y cuando acaba nunca me lo trae?
pues no, porque entonces ....
llegas al banco y los/las de las mesas están hasta las ... de levantarse y desconcentrarse de los quehaceres mil veces en día así que perfeccionan un nuevo deporte olímpico: "lanzamiento de teléfono sin romper pantallas planas". y entonces, tú como cliente/a entras al banco y pim pum chas te la pasas hasta llegar a caja esquivando proyectiles telefónicos, con interlocutores parloteando al tiempo, regando el aire, desconcertados, pero a dónde me pasa la llamada que no me pone música, ay ay, me ha dado en la cabeza, tres mini puntos (porque sólo venía a ver si le han ingresado el paro en la cartilla), pero si le das en la cabeza a uno/a que viene a pedir un plan de pensiones o un hipotecón juas juas el deporte se convierte en curación de daños colaterales menos cinco puntos, colega, olvídate del ascenso y las toallas que antes nos íbamos a miranda do douro a por ellas, ahora como somos europa, nos las dan en el banco, y de diseño, no te vayas a creer.
llama a la mutua, manolo majo, que nos traigan otro botiquín que esta semana vamos justitos de puntería pasando llamadas en la sucursal. a ver cómo sacamos la sangre del cabezón de aquella de la tecla de llamada sin obstruir el engranaje del telefonín.
fin de la ida de olla
NOTA AL PIE tenemos chica nueva en la oficina, se llama farala y es divina (no me acuerdo de este cacho) ella es así
2 comentarios:
maripili ya te vale la ida de pinza o la falta de sueño, pero sí, es para evadirse
te has imaginado la revolución de los teléfonos volan tes tn tu banco?
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