un buen día te levantas y...

un buen día te levantas y...

viernes, 2 de septiembre de 2011

es curioso cómo la memoria, unos meses más tarde, es capaz de retorcer los recuerdos de manera que lo que se aborreció se eche de menos. también es capaz de hacer aflorar los que se tenían más que superados, así que "me duelo" regresa oliendo fresco, como la tierra cuando recién llueve después de todo un verano.

quizá no sea tanto obra de la memoria como de ese huecovacío, o del diagnóstico de la dificultad -optimismo frente a "imposibilidad"- que va a suponer llenarlo.
pero sobretodo, de la realidad innegable de que empieza a dolerte.

(hablo del proceso que hay entre la presencia y la ausencia)

es una pena que va y viene, como si te estuviera cosiendo el corazón con punzadas muy grandes ( entre una y otra, pasa el hilo )
y cuando llegan, hay que concederles un hueco. aunque sólo sea por educación. o por hospitalidad. o por el agradecimiento de que vienen a remendarte el roto y eso no se hace de gratis.

a fin de cuentas, la pena es eso, una punzada.

quiero creer que si te abandonas a que te atraviese
(sin enredarte con ella)
solita termina por irse.

2 comentarios:

Riol dijo...

Sin enredarte, pero identificándola como tal (punzada)... reconociendo las cosas como son... se hacen más llevaderas...

Anónimo dijo...

hola riol, he visto en tu blog que escribes poesía por qué no echas un ojo a esto www.elefanterosapoesia.blogspot.com
suerte y gracias por tus comentarios