un buen día te levantas y...

un buen día te levantas y...

viernes, 31 de agosto de 2012

se decide -conscientemente- dónde se gasta la pasta que haya, con un criterio. clarito como el agua. el mismo que usaba mi madre cuando mantuvo la compra de la barra de riche en el "pan y leche" de toda la vida, después de que abriera el supermercado enorme de la lado (hasta que el panadero tuvo que cerrar, claro). y en mi casa nunca han sobrado los billetes. así que no es por la crisis, es por la
 decisión de dónde gastarlo. y de dónde dejamos que se lo gasten. que hay delitos por omisión, mal que nos pese. y dejar que haya menores desnutridos (en este país, ahora y en otros, mucho antes) y personas sin acceso a la sanidad mientras rajoy se va a polonia, nos guste o no, pesa sobre todas nuestras espaldas. que la responsabilidad se comparte.

cada día noto más agresividad en el ambiente. más queja árida. más pena instalada. más competitividad y menos amor. dicen las personas que pasan de los 60 que estamos peor que nunca. el otro día vi cola en el monte de piedad, como debía ser en la posguerra. a quienes hemos dejado decidir por todos/as, nunca sabrán lo que es pedir ayuda de alimentos o tener que agachar la cabeza cuando te explotan. y van a seguir forrándose a costa nuestra: cuanto más llueve, más chupa la tierra.

¿dónde queda el umbral de la dignidad humana? no entiendo qué más tiene que pasar para que tomemos las riendas. pero en serio. porque sólo se les da una caja llena de papeles cada 4 años, me da igual de qué color. con eso y nuestra actitud "devoralibrosdeautoayuda" les dimos el brazo y cogieron el hombro sibilinamente: han decidido sobre mi cuerpo (de nuevo es ilegal abortar), sobre mi curro (los servicios sociales no son rentables), sobre mi generación (retomemos el temazo de la posguerra del valderrama), sobre lxs hijxs que traiga al mundo (que vienen con deuda ya), sobre mi cobijo (aún dicen que es ilegal ocupar), sobre la edad hasta la que voy a tener que currar (mientras sus pensiones vitalicias) y sobre tantas otras cosas de las que no quiero hacer repaso, si no darle mi energía a lo que sí puedo cambiar:

es política comprarse las bragas en el mercadillo y no en el women secret, es política llevarse la nómina -quien la tenga- a triodos, es política manifestarse en todos los chances, es política ir en bici, es política poner dinero en un espectáculo a la gorra, es política comprar las verduras sin envases y comer menos carne, es política formar parte de la asociación vecinal del barrio, es política no comprar un domingo en un centro comercial, es política la mesa de la abuela o la del ikea,

es política encoger los hombros y decir "no podemos hacer nada, es que la cosa está muy mal, con esta crisis de algo tienen que recortar".

cuanto más llueve, insisto, más chupa la tierra.
dónde tendremos enterradas las raíces -y comenzará a resentirse-.

No hay comentarios: