un buen día te levantas y...
lunes, 3 de junio de 2013
¿qué nos pasa a las flamencas?
el viernes pasado estuve en un final de curso de club flamenco de la tertulia flamenca que se reúne en san nicolás los viernes en la tarde. prepararon el patio de en medio para la ocasión, precioso. había vino, olivas y tortilla. muy bien. se notaba que lo prepararon con mucho amor. eché un rato bien lindo.
mientras alguien cantaba por fandangos de huelva, miré a mi alrededor: mis amigxs y yo, bajábamos la media de edad por goleada. eso, para empezar. me pasa a veces cuando observo: paseo por el centro a media mañana o en proyecciones de cortos, conferencias y cosas de estas. es el festival de la cana. no en vano, incluso la clase política se dio cuenta (cómo será de sangrante la cosa en valladolid) y hace par de años se sacaron de la manga una agenda de la despoblación. y es que lxs jóvenes de la castilla profunda nos vamos a puñaos.
seguí observando: en el evento, hubo una sola cantaora de entre unos 15 cantaores. cero tocaoras. cero bailaoras. aprox la mitad del público éramos mujeres.
yo misma, llevo tres años en la mejor escuela de baile flamenco de la ciudad. este año mi maestro y maestra han tenido a bien sacarnos a las niñas de mi curso al escenario con sendos espectáculos de su compañía: de palmeras y luego una pataíta al fin de fiesta (por bulerías, claro). yo misma, me quedé quietita parada cuando en el fin de fiesta del recital del viernes. salieron dos hombres a bailar. no tenían pinta de haber pisado una academia. y no digo que lo hicieran mal ni bien. no me interesa juzgar, sino poner luz. no creo que tomar clases sea necesario para echarse una pataíta, sólo faltaba. me llama la atención de dónde proviene la seguridad (o la inseguridad) y qué listones nos ponemos las personas antes de salir a bailar.
yo no salí a bailar porque, aunque parezco muy echaíta pa´lante luego soy bien tímida. una mezcla de vergüenza, de sentir como pesados los ojos que te miran, de autocrítica, de pensar autolimitantemente que nunca está suficientemente bien la técnica y el compás que manejas.
inevitablemente...aunque duela....aunque rasque que me digan feminista (con la popular carga despectiva que suele conllevar)... inevitablemente...aunque pueda ser hiriente... no me queda otra que hacer una lectura de género.
pienso en mis amigas bailaoras flamencas. quizá me equivoque, pero pienso que casi todas se habrían quedado también quietas paradas. pienso que salvo mi maestro, no hay más bailaores en la academia. somos todas niñas. en el taller de cante y compás, somos tres cantaoras y cuatro cantaores. tocaores todos, ninguna niña con la guitarra. en el cajón hay empate.
hace poco hablaba con bea la de ramalazo que hay pocos fanzines hechos por mujeres. en un cabaret, me decía mi hermana que si me había dado cuenta de que los números de los chicos eran de joda y los de las chicas contaban desgarros. pero lo del flamenco en valladolid ya clama al cielo.
no paro de preguntarme desde el viernes ¿qué es lo que nos pasa a las flamencas?
malo sería echar balones fuera: honestamente no creo que se arregle la vaina diciendo que es un mundo machista donde no se entra fácilmente (que también, eh?) yo, particularmente me siento bien arropada (y alentada a cantar y bailar) con lxs flamencxs con lxs que me muevo. quizá porque somos más jóvenes, no sé. el tema tiene miga. tengo preguntas pero me cuestan las respuestas. a ver si con esto, como con todo, también será que arrastramos las tres generaciones anteriores.
carmen linares sacó un disco homenaje a las mujeres cantaoras. a la tía anica la piriñaca no le dejaba cantar su marío (me llevan los demonios cada vez que lo pienso).
pero no hablo del jerez de los 60. hablo de la valladolid del viernes pasado.
sigo preguntándome ¿qué nos pasa a las flamencas? porque no me creo que ninguna de las que estábamos allí no quisiéramos echarnos un cante o una pataíta.
supongo que la clave está en lo que me pasó a mí misma. para muestra, el propio botón.
y no encontré al acabar (me quedé escuchando al oído una siguiriya al panero, en un grupito pequeño) a la única mujer que cantó. me habría gustado darle las gracias. de alguna manera, como si de jugar al escondite se tratara, sentí que nos estaba salvando a todas las compañeras.
ahí os dejo esto:
http://www.youtube.com/watch?v=K6PwgnZewOA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario